Kip Thorne

Kip Stephen Thorne (1940 – ) es un físico teórico estadounidense, ganador del Premio Nobel de Física en 2017. Es conocido por sus numerosas contibuciones en el campo de la física gravitacional y la astrofísica.

Kip Thorne nació en Utah, Estados Unidos. Es hijo de dos profesores de la universidad de Utah y fue criado en un ambiente académico, por lo que dos de sus cuatro hermanos también son profesores. Thorne destacó en sus estudios desde temprana edad, llegando a convertirse en uno de los profesores más jóvenes de la historia del Instituto de Tecnología de California.

Su tesis doctoral se tituló “Geometrodynamics of Cylindrical Systems”. Se doctoró en la Universidad de Princeton en 1965. En 1991 le fue otrogada la cátedra “Profesor Feynman de Física Teórica”.

La investigación de Thorne se ha centrado principalmente en la astrofísica relativista y la física de gravitación, con énfasis en las ondas gravitatorias de los agujeros negros y la evolución estelar. Es conocido públicamente por su controvertida teoría de que los agujeros de gusano se pueden usar para viajar en el tiempo.

En junio de 2009 renunció a su cátedra Feynman (ahora es emérito) para desarrollar una carrera profesional como escritor y guionista cinematográfico. En su primer proyecto colaboró con el director Christopher Nolan, en la película Interstellar.

Thorne es considerado una de las pocas autoridades mundiales en ondas gravitatorias. En parte, su trabajo se ha ocupado de la predicción sobre ondas gravitatorias y sus ritmos temporales observables en la Tierra. Estos “ritmos” observables son de gran importancia para el experimento denominado LIGO (Laser Interferometer Gravitational Wave Observatory).

Ha prestado también apoyo teórico para el LIGO, incluyendo la identificación de fuentes de ondas gravitatorias en que LIGO debería centrarse, el diseño de los deflectores para el control de la luz dispersada en el haz de tubos de LIGO.

Thorne desarrolló sistemas innovadores de modulación de amplitud en cuadratura de osciladores armónicos, una técnica aplicable tanto en la detección de ondas gravitatorias como en la óptica cuántica (el Ligo utiliza en sus mediciones rayos láser). Debido a estas investigaciones, en 2017 le fue concedido, junto a Rainer Weiss y Barry C. Barish, el premio Nobel de física, «por sus contribuciones decisivas al detector LIGO y por la observación de ondas gravitatorias».

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